martes, 7 de marzo de 2017

Nada

Cada vez que esos dos faros azules se paraban durante una fracción de segundo de más en el camino que los conectaba con los míos, sentía como si al mismo tiempo me vaciasen un cubo de agua helada encima, me encontrase al borde de un acantilado y una flecha me traspasase el corazón.

Y en el infinito y a la vez fugaz lapso de tiempo en el que tal encuentro se producía, yo no pensaba en nada. Todo era blanco.

Blanco y luminoso.

Algo que, por otra parte, era lógico. El blanco siempre ha sido sinónimo de pureza, vacuidad, inexistencia.

Porque ese azul es simplemente una ilusión óptica. Un reflejo irreal de algo que no es ni existe.

O tal vez sí.

En donde no hay ni habita nada.

"Porque la muerte es mirar y no verte."

domingo, 5 de marzo de 2017

Un deseo

Durante mucho tiempo contemplé el mundo a simple vista y aprendí a apreciar y valorar lo que ante mis ojos se revelaba como la única y auténtica realidad a mi alcance.

Pero no fue hasta que te conocí y te atreviste —de aquella manera tan inocente y casi casual tuya, pero al mismo tiempo segura y resuelta— a aparecer delante de mis ojos para eclipsar parcialmente esa visión del mundo tan particular que poseía, cuando me percaté de que ya no quería tener que enfrentarme a la realidad como era antes de que aparecieras tú para transformarla.

Y entonces quise hacer de cada instante un recuerdo imborrable que estuviese a salvo de la erosión ejercida por el transcurso del tiempo. Quise grabar a fuego cada segundo que pasase contigo en este hermoso mundo.

Y así, de esa forma tan pura y sencilla, fue como hiciste que me convirtiera en tu fotógrafo favorito.


domingo, 5 de febrero de 2017

Sueños


«No rechaces los sueños por ser sueños.
Todos los sueños pueden
ser realidad, si el sueño no se acaba.
La realidad es un sueño. Si soñamos
que la piedra es la piedra, eso es la piedra.
Lo que corre en los ríos no es un agua,
es un soñar, el agua, cristalino.
La realidad disfraza
su propio sueño, y dice:
”Yo soy el sol, los cielos, el amor.”
Pero nunca se va, nunca se pasa,
si fingimos creer que es más que un sueño.
Y vivimos soñándola. Soñar
es el modo que el alma
tiene para que nunca se le escape
lo que se escaparía si dejamos
de soñar que es verdad lo que no existe.
Sólo muere
un amor que ha dejado de soñarse
hecho materia y que se busca en tierra.»

Pedro Salinas